El Oriente mantiene en equilibrio la mente y el cuerpo.
SALES DEL MAR MUERTO Y PIEDRAS HIMALAYAS:
Misteriosa, potente, profunda sinergia.
El secreto de Tibet está encerrado en envoltorios de piedras himalayas y sales del Mar Muerto (estimulante de la circulación, revitalizante, drenante y alisante) suavemente aplicadas en el cuerpo con una tibia colada de perfumado aceite de Almendras dulces.
Descontracturante, purificante, reequilibrante energético, es un tratamiento vigoroso especialmente indicado para tejidos contractos, intoxicados que presentan zonas antiestéticas debidas a bloqueos venosos y linfáticos.
TIBET, CALOR Y ENERGÍA VITAL:
Piel de cine y relajamiento profundo.
Como por arte de magia, con el toque de manos sabias, tu cuerpo recibe todo el poder purificante y reactivante de la sal junto con el magnético calor y con la intensa energía de una piedra antiquísima.
Con Tibet tu piel se vuelve cada vez más suave y aterciopelada: el cuerpo se ve invadido por una estupenda sensación de ligereza y de profundo relax, como en la mejor disciplina oriental que une la paciencia en los gestos con la fuerza de los resultados.